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Blockchain: la cadena de bloques se hace fuerte

by Future Plus Ventures

La cadena de bloques se hace fuerte

Comenzó siendo una palabra de moda, pero ahora está asentada totalmente en nuestro vocabulario y es una de las tecnologías más utilizadas. El blockchain, o cadena de bloques, ha venido para quedarse y para revolucionar todos los ámbitos.

Aunque esta tecnología se hizo popular en el año 2008 con la llegada del bitcoin, fundamentalmente porque es el sistema de codificación de la información que está detrás de las criptomonedas, su aplicación está siendo muy demandada en otros sectores, ya sean comerciales, políticos o de cualquier otra índole. De hecho, MarketWatch, la web estadounidense de información financiera que proporciona noticias comerciales, además de análisis y datos del mercado de valores, auguró, en un informe de 2018, que el crecimiento del blockchain sería del 51% para el año 2022. Pero, ¿qué es concretamente esta tecnología? ¿cómo funciona? La cadena de bloques es un registro único y distribuido en varios nodos de una red. Así, cada bloque contiene información relativa a dicho bloque, una determinada cantidad de registros y su vinculación tanto con el bloque anterior como con el bloque siguiente. Todo ello por medio de un hash que tiene cada bloque, algo así como la huella digital. Cada bloque tiene un lugar específico dentro de la cadena y la cadena completa se guarda en cada nodo de la red que conforma la blockchain. De tal manera que según se vayan creando nuevos registros, estos deben ser previamente verificados y validados por los nodos de la red y, posteriormente, añadidos a un nuevo bloque que se sumará a la cadena.

Por lo que blockchain se convierte en una enorme base de datos en la que no se puede modificar ni borrar nada, tan solo añadir. Y todo ello de forma consensuada, lo que asegura su integridad. Es como un libro de registros digitales que solo puede ser actualizado teniendo en cuenta el consenso de la mayoría de los participantes del sistema. En este sentido, si alguien quisiera modificar la información del blockchain solo podría llevarse a cabo en el supuesto de que la mayoría de los nodos se pusiera de acuerdo para hacerlo. De ahí que esta tecnología permita almacenar información que nunca podrá perderse, eliminarse o modificarse. Una cadena de bloques que está provocando un cambio de paradigma en nuestra forma de entender el mundo digital y que ya está totalmente integrada en nuestras vidas. Además, como estas transferencias no necesitan de un intermediario centralizado que certifique la información, sino que los múltiples nodos independientes se encargan de registrarla y validarla, proporciona un enorme nivel de seguridad, tanto frente a los hackers como a una caída del sistema. Además, aunque la red se cayera, conque solo uno de esos nodos no lo hiciera, la información nunca se perdería.

Aplicaciones del blockchain

Si bien el sector financiero es el que primero se lanzó a explorar este universo de cadenas de bloques, hoy en día son muchos los usos y aplicaciones que se le está dando a esta tecnología. Desde iniciativas de democracia participativa hasta la domótica o la salud. En este caso, la cadena en bloques permitirá, por ejemplo, que el historial médico de los pacientes sea más seguro y totalmente privado, ya que acceder a esta red de transacciones resultará imposible. Aparte de aspectos relacionados con la eficiencia de los sistemas médicos o la prevención y lucha contra determinadas enfermedades. Por otro lado, el sector logístico ya está viendo el beneficio de la utilización del blockchain. Empresas como Nestlé o Unilever están analizando cómo dicha tecnología puede ayudar a monitorizar la cadena de suministro de alimentos y mejorar la seguridad de los productos de consumo.

E incluso prevenir el fraude electoral. Con algunos ejemplos recientes en los que se ha cuestionado la legitimidad de los resultados de los comicios, el blockchain permite tener un sistema de conteo de votos electrónicos imposible de descifrar. Por lo que los votantes tendrán la seguridad de que su identidad no será suplantada, sin necesidad de pasarse por el colegio electoral. Asimismo, otros de los muchos beneficios tienen que ver con la seguridad de la firma de determinados contratos, la declaración de impuestos, la posibilidad de automatizar tareas fiscales o albergar documentos personales en esta cadena de bloques que no podrán ser manipulados, ni falseados, ni ser susceptibles de un intento de fraude.

¿Y para el futuro?

Los expertos señalan que estamos ante la tecnología del futuro, dado que cambiará, entre otras cosas, la manera de entender los negocios y, por ende, la sociedad. Sobre todo en los llamados smart contract o contratos inteligentes, que permitirán realizar acuerdos y transacciones sin tener que revelar información confidencial. De igual manera, la cadena de bloques tendrá un papel relevante en el Internet de las cosas, por lo que los electrodomésticos y distintos dispositivos del hogar podrán conectarse entre sí de forma segura.

En otros ámbitos, la verificación de la identidad, gracias a un sistema blockchain robusto y seguro, hará posible la firma digital en bancos, en la administración pública o en notarios, el check-in en hoteles y pisos turísticos o la posibilidad de firmar un contrato desde cualquier dispositivo. Asimismo, la inalterabilidad de esta cadena de bloques proporciona una transparencia y confianza a las compañías de alimentación en materia de trazabilidad. Fundamentalmente en lo relacionado con el origen y distribución de los alimentos y la confianza trasmitida a los consumidores.

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